This is the place where you can personalize your profile!
But, how?
By moving, adding and personalizing widgets.
You can drag and drop to rearrange.
You can edit widgets to customize them.
The bottom has widgets you can add!
Some widgets you can only access when you get a premium membership.
Some widgets have options that are only available when you get a premium membership.
We've split the page into zones!
Certain widgets can only be added to certain zones.
"Why," you ask? Because we want profile pages to have freedom of customization, but also to have some consistency. This way, when anyone visits a deviant, they know they can always find the art in the top left, and personal info in the top right.
Don't forget, restraints can bring out the creativity in you!
Now go forth and astound us all with your devious profiles!
Realmente no he escrito nada en este tiempo porque no le veo el caso. Ahora no hablaré sobre mi trabajo, ni mi vida, sino ciertas apreciaciones personales que si gustan leer son libres de hacerlo tanto como de abstenerse de estas líneas.
A veces somos muy buenos para decir estupideces. A veces no sabemos como responder a estas estupideces... somos muy malos para arreglarlas que terminamos empeorándolas. Y así. Creo que son palabras fuertes de todos modos.
Lo digo porque revisando parte de lo que he escrito en el último tiempo en su mayoría son quejas de esto o de aquello... puede sonar escusa que es como un desahogo, es lo que quien lee cree que es... de todas formas veo quejas ahora... y quizás continúe quejándome.
¿Por qué no podemos ser felices y estar bien todo el tiempo? ¿Por qué sólo escapamos y luego nos quejamos? Quizás sería monótono estar siempre de cierto modo o tener solo una postura... sabemos que debe haber un equilibrio, aunque de todas formas todo está en su debido sitio, sea más de algo o menos de ello. Solamente es como es.
A veces perdemos el hilo de lo que queríamos hacer. A veces hay tantas opciones y caminos en frente nuestro que no sabemos por cual ir. Tampoco queremos dejar sin concluir lo que estábamos haciendo, oh no!. No lo queremos dejar ir. Sabemos que no hemos terminado aquello, lo que queríamos hacer, o si terminó, no fue como hubiéramos deseado. Entonces viene el vacío interno y el caos mental.
Perdemos el entusiasmo rápidamente y ahora estamos entusiasmados con otra cosa pero existe el miedo de que sea tal volátil y frágil como todo lo demás... que se nos escape de las manos. Y así como se va de las manos, como dejamos que se vaya nosotros huimos constantemente. De nuestras elecciones, de nuestras decisiones, de nuestras emociones y sentimientos.
Huimos de la felicidad. Parece que nos gusta sufrir y ser mártires ocultándonos en nuestras carencias provocadas por nosotros mismos. Somos una sociedad masoquista y despilfarradora ¿Cómo es lo que dicen los tópicos literarios? Tempus fugit, Carpe diem, Coligo Virgo Rosas...
Dejamos volar el tiempo y nos quedamos aquí sabiendo perfectamente que solo estamos sacando la vuelta... buscando escusas todo el tiempo para huir de la felicidad.
Mi maestro de Filosofía en la secundaria, como decimos en Chile era un "Pastel" ¡Todo un caso! Si aprendí algo con el profesor Toro cuando vimos a Aristóteles fue sobre el Eudemonismo humano... la búsqueda de la felicidad es inherente en cada uno de nosotros. Así como la lucha por sobrevivir, la curiosidad y la necesidad de comunicación, lo que nos hace humanos.
A veces se nos niegan ciertas cosas. Seguimos insistiendo aunque los demás digan que son casos perdidos. La porfía también es humana. A veces conseguimos lo que deseamos ¿A costa de qué? Ojalá no hubiéramos lastimado a alguien en el camino, decimos que mientras no le afecte a alguien más está bien. Pero siempre hay consecuencias. De todo. Como el efecto dominó o mariposa o como quieran llamarle. Es inevitable. Así como una espada, una pluma, una lengua o una mirada... tan solo por respirar. Siempre hay una huella. Toda está en movimiento.
¿Por qué lamentarnos? ¿Por qué culparse o culpar a alguien más? Siempre hay un responsable. Deberíamos hacernos responsables de nuestra propia existencia ¿No?
Nada más queda vivir, y tratar de estar en paz consigo mismo y con los demás. Aprovechar cada momento, dejar de quejarse tanto y solo sonreír de una vez. Nos hace falta sonreír.